Actitud y gestión del cambio: mejora tu vida laboral y personal
En una escala de 0 a 10, ¿cómo de importante consideras para tu vida, la capacidad de elegir tu actitud ante lo que te sucede? Las investigaciones en el campo de la neurociencia afectiva, muestran que las personas con más capacidad para elegir su actitud ante lo que les sucede, tienen más desarrolladas dos áreas de su cerebro, la corteza prefrontal y el núcleo accumbens. Disponer de mayor actividad en estas 2 áreas, les permite sostener emociones positivas dentro de sí mismas con mayor facilidad, a pesar de que las circunstancias externas sean adversas. La pregunta entonces es… ¿podemos hacer algo para hacer crecer la actividad en dichas áreas de nuestro cerebro? Y la respuesta es rotundamente ¡¡¡SÍ!!! Hace años nos habían contado que nuestra capacidad de aprendizaje desaparecía con la edad y que llegado a un punto, sería del todo imposible para nosotros seguir aprendiendo. Pero resulta que uno de los descubrimientos más importantes de la neurociencia en los últimos años, es el concepto de la neuroplasticidad. El precursor de este descubrimiento, el neuropsicólogo canadiense Donald Hebb, mostró el camino para llegar a la conclusión de que nuestro cerebro y con ello nosotros, estamos diseñados para cambiar, aprender, transformarnos. El rollo de que “yo soy así y no puedo cambiar” no se sostiene desde el punto de vista científico. Es verdad que hay cosas que no podemos modificar, y yo no puedo pasar de medir 1 metro 70 cms a medir 2 metros, pero sí que tengo la capacidad de transformar mi estado de forma física, mental y emocional. Puedo estar en forma o puedo estar hecho una piltrafilla. Mi metro setenta puede ser de energía, pasión e ilusión, o puede ser de arrastrar los pies, apatía y victimismo… Clave para activar tu actitud La clave para activar nuestra capacidad de transformación es “invocar a la ley de Hebb”, que dice… “las neuronas que se activan juntas, se estructuran juntas”… y que se traduce en… ¿tú quieres mejorar en cualquier aspecto de tu vida? Pues practica, practica, practica, practica, practica, practica y sigue practicando. ¿Sabes por qué los taxistas de Londres tienen el hipocampo, ese área del cerebro encargado de la memoria visual, más grande que tú y que yo? Porque ellos han tenido que practicar mucho para memorizar las 25.000 calles de Londres en su cabecita y poder así aprobar el examen para obtener su licencia de taxi. Nuestro cerebro roba neuronas que no están siendo muy utilizadas y las conecta a esas áreas sobre las que estamos practicando, haciendo crecer dichas áreas y con ello sus capacidades asociadas. En eso consiste el “robo hebbiano”… En que tu cerebro es plástico y tiene la capacidad de catapultarte hacia tu versión “lado de la fuerza” o hacia la versión más tóxica de tu “lado oscuro”. Todo lo que necesitas es practicar… Es verdad que el nivel de neuroplasticidad no es el mismo a los 5 años que los 70, pero el cerebro se mantiene más en forma cuanto más lo usemos y lo cuidemos (ejercicio físico, buena alimentación, descanso, meditación, exposición a nuevas experiencias). Y siendo el cerebro tan plástico, y teniendo localizadas las áreas con mayor impacto sobre la autorregulación de la actitud, ¿cómo podemos hacer crecer esas áreas para mejorar nuestra capacidad actitudinal? Tip para la actitud Pues voy a contarte un secreto, simple y enormemente poderoso, porque tiene la capacidad de impactar directamente sobre las áreas de tu cerebro que regulan tu actitud… Durante las próximas 4 semanas, cada día antes de irte a dormir, puedes invertir 2 minutos en escribir (no en pensar, sino en escribir), cuáles son las 3 cosas por las que te sientes más agradecid@ de lo que haya sucedido a lo largo del día. Habrá días que te resulte muy difícil encontrar 3 y otras muy fácil… en cualquier caso, encuentra 3 y a ser posible que no sean las mismas cada día. También puedes hacerlo en familia, con tus hij@s o niet@s, por ejemplo antes de iros a dormir (te aviso de que es posible que se enganchen a la práctica y les encante). Si después de 4 semanas, nada interesante empezó a suceder, olvídalo, pero si algo empezó a cambiar “a mejor”, mantenlo al menos una vez por semana… Invertir en desarrollar nuestro capital emocional, puede marcar la diferencia en nuestras vidas y en las de aquellos que nos importan… https://www.youtube.com/watch?v=dgrRLXY7INA&ab_channel=LeandroFern%C3%A1ndezMacho ¿Y hasta qué punto la actitud marca la diferencia en el mundo en el que vivimos? Pues tan solo mira a tu alrededor y date tú mism@ la respuesta. La pandemia y la revolución digital, están sacudiendo los cimientos de nuestra sociedad… El mundo está cambiando a una velocidad vertiginosa. Pasamos de vivir con “normalidad”, a cambiar radicalmente nuestro modo de vida en tan sólo días… Pasamos de no querer ver ni en pintura las videollamadas, salvo excepciones muy excepcionales, a convertirlas en herramientas imprescindibles de contacto, intercambio y relación. Recuerda que el teléfono tardó 75 años en alcanzar los 50 millones de usuarios, mientras que Pokemon Go los consiguió en 19 días… Hoy en día, con la pandemia cada vez más controlada vemos que la revolución digital esta cada vez más incorporada a nuestro sistema. Aquello que vimos como un salto gigantesco y una nueva normalidad, se ha convertido en nuestro día a día y aún con ciertas libertades continuamos e incorporamos las videollamadas y tecnologias a nuestra rutina diaria. El entorno nos exige aportar cada vez más valor para no quedarnos fuera de juego y ser sustituidos por robots que avanzan inexorablemente, impulsados por los “vientos pandémicos”. El entorno nos pide lograr cada vez mejores resultados, más rápido, siendo más creativos, extrayendo hasta la última gota de cada recurso disponible, tomando buenas y ágiles decisiones bajo presión, manteniendo el equilibrio con nuestra vida personal para que todo no salte por los aires… y en medio de ese torbellino nos encontramos nosotros… Capaces de convertir toda esta situación en una increíble oportunidad de contribuir a que el mundo sea un … Leer más